La decisión tomada por el máximo tribunal brasileño podría modificar la situación procesal del ex presidente Lula da Silva, quien se encontraría en condiciones de quedar en libertad.
Los magistrados tuvieron en cuenta la implementación de las videollamadas, la incorporación de computadoras y la provisión de tarjetas telefónicas para llamados.
También suspendió cualquier aumento de las tarifas de esos servicios hasta el 31 de diciembre. Se designó al ENACOM como órgano de aplicación.